viernes, 25 de enero de 2008

Perversión espacial


En los trabajos anteriores se trabajó con la idea de sucesión de aristas que conforman un espacio lineal. En papel se exploró con la rigidez y la geometría de los pliegues. En yeso el vaciado del macizo se trabajó de forma más libre dando lugar a un espacio con carácter de excavado.

En esta propuesta, el material nos permite darle un nueva vuelta de tuerca a la sucesión de aristas. Aquí el material sólo es la arista, y esta ausencia de material de relleno nos permite jugar de una forma libre.

La primera deformación no es la de las aristas perpendiculares a la dirección del espacio, sino de esta dirección. El pasillo lineal se convierte en pirámide perspectiva, de la mima forma que lo hace nuestro ojo al mirar un espacio de este tipo.




Al construir una pirámide perspectiva, la percepción del espacio es que disminuye según se aleja. Si transpones esta idea a un objeto construido como en nuestro caso, deberíamos construir espacios más pequeños según nos acerquemos al vértice de nuestra pirámide. Y es aquí donde comienza la verdadera perversión del espacio.

La idea es entonces luchar contra la lógica espacial de la pirámide perspectiva. Si conseguimos que el espacio vaya creciendo según nos alejamos lo habremos conseguido.


Viste desde dentro. Aquí se aprecia cómo las aristas convexas se alejan cada vez más y con mayor convexidad.
El alambre nos permite realizar formas cóncavas y convexas. La perversión la conseguimos deformando progresivamente las aristas de forma convexa hacia el interior, reduciendo el espacio interno, a medida que nos alejamos del vértice. Y según nos acercamos, deformamos las aristas de forma cóncava , ganando espacio interior.
Vista desde dentro. Según nos aproximamos al vértice, el espacio crece de forma cóncava.

Vista del vértice desde fuera.





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